Frente de la Diocesis

  • Diócesis de Sincelejo

    La Diócesis de Sincelejo, como Pueblo de Dios, Sacramento de Salvación, Fuente de Unidad y Cuerpo de Cristo, que peregrina en el Departamento de Sucre y se declara la Servidora del hombre, sobre todo de los más pobres, nació de la antigua Arquidiócesis de Cartagena.  Ella conformada por el Pueblo de Dios, es la Comunidad de los Creyentes en Jesucristo.

    Es heredera de la fe, la caridad y el amor de muchos sacerdotes, religiosas y laicos, que construyeron nuestro presente con la fuerza de su entrega al proyecto de Jesús: en un pasado donde está    fundada la vida que palpita en el corazón de todas las Comunidades Cristianas hoy.

    • El primer obispo que inició, con su corazón de pastor la vida de la Diócesis de Sincelejo, fue Monseñor Félix María Torres Parra, quien tomó posesión el 2 de agosto de 1969, y trabajó en ella hasta 1981, cuando fue designado Obispo de la diócesis de Santa Marta. La misión de la Diócesis la inició el Obispo con un pequeño grupo de sacerdotes cargados de virtudes que empezaron dando todo el impulso que requiere un inicio, contando con los laicos comprometidos en la iglesia naciente.

     

    • La Iglesia continúa su primer sueño evangelizador y pastoral, y el Señor en su inmenso amor, nos regaló un hijo de Don Bosco, Monseñor Héctor Jaramillo Duque, a quien definió la prensa local, al morir, con estos términos: “murió un sembrador de amor”.

     

    • Hay que destacar el trabajo realizado por Monseñor Nel H. Beltrán Santamaría, quien en su ministerio creó muchas parroquias, todas las que tenemos, que tratan de abarcar el servicio pastoral de la Diócesis de Sincelejo en su extensión geográfica, pero que cada día se requieren más por el incremento poblacional del Departamento de Sucre. Dios permitió por su ministerio que la Diócesis de Sincelejo tuviera la cara de la caridad cristiana, por su preocupación con el horizonte social de la Diócesis, creando la Diakonía de la Paz, como un Ente que sirve desde lo social. Monseñor Nel fortaleció la sostenibilidad de la Diócesis de tal forma, que tuviera la capacidad básica para hacer su misión. Nos regaló su pensamiento y lo colocó al servicio de un permanente análisis sobre el acontecer global del territorio sucreño.
    • Después de cuarenta y seis años de fundada la Diócesis de Sincelejo, soñamos con un nuevo amanecer que sea acorde con un tiempo nuevo, con un nuevo tipo de hombre y con una realidad nueva que nos desafía en lo social, en lo político y en lo económico. Es el momento de la ciencia y la tecnología al alcance de todos, con todo el universo que contienen y que paradójicamente es casi inalcanzable.  Es la era de los desafíos y de los retos, y frente a ellos, la Diócesis de Sincelejo ha de presentarse en este mundo nuevo, con unos contenidos acordes con el proyecto de Jesús.  Para ello el Señor nos regaló un Servidor que nos acompaña en su caminar, Monseñor José Clavijo Méndez.

    Sincelejo, 4 de julio de 2015